El deseo de pintar
¡Desdichado tal vez el hombre, pero dichoso el artista desgarrado por el deseo!
Ardiendo estoy por pintar a la que tan raras veces se me apareció para huir tan de prisa, como una cosa bella que se ha de echar de menos tras el viajero arrebatado en la noche. ¡Cuánto tiempo hace ya que desapareció!
Es hermosa y más que hermosa: es sorprendente. Lo negro en ella abunda; y es nocturno y profundo cuanto inspira. Sus ojos son de astros en que centellea vagamente el misterio, y su mirada ilumina como el relámpago: es una explosión en las tinieblas.
La compararía a un sol negro si se pudiese concebir un astro negro capaz de verter luz y felicidad. Pero hace pensar más a gusto en la luna, que indudablemente la señaló con su temible influjo; no en la luna blanca de los idilios, semejante a una novia fría, sino en la luna siniestra y embriagadora, colgada del fondo de una noche de tempestad y atropellada por las nubes que corren; no en la luna apacible y discreta, visitadora del sueño de los hombres puros, sino en la luna arrancada del cielo, vencida y rebelde, a quien los brujos tesalios obligan duramente a danzar sobre la hierba aterrorizada.
En su estrecha frente moran la voluntad tenaz y el amor a la presa. Sin embargo, en la parte baja de ese rostro inquietador, donde las móviles aletas de la nariz aspiran lo desconocido y lo imposible, estalla, con gracia inexpresable, la risa de un boca grande, roja y blanca y deliciosa, que hace soñar en el milagro de una soberbia flor abierta en un terreno volcánico.
Hay mujeres que inspiran deseos de vencerlas o de gozarlas; pero ésta infunde el deseo de morir lentamente ante sus ojos.
De "Pequeños poemas en prosa"
Pasó que nos confundimos:
El deseo se nos confundió con ilusión,
las palabras con música,
los dibujos con promesas,
los halagos con verdades,
los infinitos silencios con besos.
Si no se hubiera mezclado
lo posible con lo prohibido
seguramente nos hubiéramos visto
a los ojos
y nos hubiéramos mirado
un mínimo rato
y hasta nos hubiéramos dicho
“te quiero” y “yo también”
en una de esas calles,
cualquiera.
El deseo se nos confundió con ilusión,
las palabras con música,
los dibujos con promesas,
los halagos con verdades,
los infinitos silencios con besos.
Si no se hubiera mezclado
lo posible con lo prohibido
seguramente nos hubiéramos visto
a los ojos
y nos hubiéramos mirado
un mínimo rato
y hasta nos hubiéramos dicho
“te quiero” y “yo también”
en una de esas calles,
cualquiera.
Lo indecible
Hay palabras
Que quedaron en un cuaderno
de hojas lisas, donde en las tapas negras
escribí la palabra casa
y la palabra noche,
porque sí.
Hay palabras que quedan ahí,
guardadas.
Nada pronunciaré de eso.
[Nada será dicho]
Quedaran como esos amores de provincia
que nunca fueron declarados
o han sido después,
inútiles.
(Anónimo)
S/T
Una fina línea me alejó de desaparecer. Un andén, un borde, un paso, un cuerpo.
Y me escapé de la pena, me aferro ahora a lo que es, nada de insoportables ilusiones, de posibles y falsos encuentros, nada de suspiros…
Demasiado para vos, demasiado para mí.
Casi muero soñando una nueva vida. Casi me arrolla tu obsesión.
¿Y si solo fue un sueño en el que casi me pisa un tren?
(Anónimo)
Y me escapé de la pena, me aferro ahora a lo que es, nada de insoportables ilusiones, de posibles y falsos encuentros, nada de suspiros…
Demasiado para vos, demasiado para mí.
Casi muero soñando una nueva vida. Casi me arrolla tu obsesión.
¿Y si solo fue un sueño en el que casi me pisa un tren?
(Anónimo)
C.V
Melisa Scisciani (1978) nació en Berazategui, provincia de Buenos Aires.
Realizó talleres de arte en la Escuela de Bellas Artes Carlos Morel de Quilmes desde muy pequeña.
En 1997 ingresa a la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón obteniendo en 2004 el título de Profesora Nacional de Artes Visuales con orientación en Grabado. Cursa el Seminario de Equivalencias Universitarias (S.E.U) y en junio de 2009 obtiene la Licenciatura.
Desde 2002 se dedica a la intervención de indumentaria mediante diferentes procesos de estampación manual.
Realizó talleres de serigrafía textil (2007)
Se desempeñó como ayudante Ad-Honorem en la cátedra de Oficio y Técnica del Dibujo, IUNA (2002-2006)
Actualmente es docente en la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil en la Universidad de Buenos Aires (desde 2007) y es profesora titular de Historia del Arte, Dibujo I, Pintura II, grabado (foba) y Proyecto Grabado III y IV en la Escuela de Bellas Artes de Lomas de Zamora.
Dicta clases en su taller para niños y adultos, en el barrio de Monserrat
Realizó talleres de arte en la Escuela de Bellas Artes Carlos Morel de Quilmes desde muy pequeña.
En 1997 ingresa a la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón obteniendo en 2004 el título de Profesora Nacional de Artes Visuales con orientación en Grabado. Cursa el Seminario de Equivalencias Universitarias (S.E.U) y en junio de 2009 obtiene la Licenciatura.
Desde 2002 se dedica a la intervención de indumentaria mediante diferentes procesos de estampación manual.
Realizó talleres de serigrafía textil (2007)
Se desempeñó como ayudante Ad-Honorem en la cátedra de Oficio y Técnica del Dibujo, IUNA (2002-2006)
Actualmente es docente en la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil en la Universidad de Buenos Aires (desde 2007) y es profesora titular de Historia del Arte, Dibujo I, Pintura II, grabado (foba) y Proyecto Grabado III y IV en la Escuela de Bellas Artes de Lomas de Zamora.
Dicta clases en su taller para niños y adultos, en el barrio de Monserrat
Taller
Poema n°X
Yo no sé nadar,
Sé que me ahogo.
No se fingir, no sé ocultar,
No sé olvidar,
No sé ni hablar, ni escribir
En inglés…
No se orientarme en las calles
De una ciudad nueva
O vieja.
Pero sé llorar y reír,
Se andar y continuar
Lo que no sé es dónde
Detenerme.
Sé de buscar.
Sé de ver,
Con mi defecto y todo
(a través de mis lentes).
Sé de lecturas fantasiosas
Pero no sé de cuentos
De hadas.
Sé mentir pero no mentirte.
Sé de esperar
Pero no esperarte.
Sé que te quiero
pero no sé cómo me querés.
Sé contar estrellas
Y dejar pasar las horas
Pacientemente,
Pero no sé de tiempos reales.
Sé de puntualidad,
De colores
Y gustos favoritos de helados.
(M)
Sé que me ahogo.
No se fingir, no sé ocultar,
No sé olvidar,
No sé ni hablar, ni escribir
En inglés…
No se orientarme en las calles
De una ciudad nueva
O vieja.
Pero sé llorar y reír,
Se andar y continuar
Lo que no sé es dónde
Detenerme.
Sé de buscar.
Sé de ver,
Con mi defecto y todo
(a través de mis lentes).
Sé de lecturas fantasiosas
Pero no sé de cuentos
De hadas.
Sé mentir pero no mentirte.
Sé de esperar
Pero no esperarte.
Sé que te quiero
pero no sé cómo me querés.
Sé contar estrellas
Y dejar pasar las horas
Pacientemente,
Pero no sé de tiempos reales.
Sé de puntualidad,
De colores
Y gustos favoritos de helados.
(M)
Taller creativo
-Estudio y experimentación visual.
Nociones básicas/fundamentales de dibujo: observación + representación + composición
Acercamiento a materiales tradicionales y no tradicionales.
Pintura y experiencias gráficas.
Investigación de la forma y el color. El color que construye, expresa y comunica
Experimentación con sistemas de estampación manual sobre diferentes soportes.
Este espacio está pensado para todos aquellos curiosos que gusten de las artes visuales (con o sin conocimientos previos)
Consultas
melisasci@yahoo.com.ar
Nociones básicas/fundamentales de dibujo: observación + representación + composición
Acercamiento a materiales tradicionales y no tradicionales.
Pintura y experiencias gráficas.
Investigación de la forma y el color. El color que construye, expresa y comunica
Experimentación con sistemas de estampación manual sobre diferentes soportes.
Este espacio está pensado para todos aquellos curiosos que gusten de las artes visuales (con o sin conocimientos previos)
Consultas
melisasci@yahoo.com.ar
Agua Viva de Clarice Lispector (fragmentos)
Te escribo toda entera y siento un sabor en ser y el sabor a ti es abstracto como el instante. Es también con todo el cuerpo que pinto mis cuadros y en la tela fijo lo incorpóreo, yo cuerpo a cuerpo conmigo misma. No se comprende la música, se la oye. Óyeme entonces con tu cuerpo entero. Cuando vengas a leerme preguntarás por qué no me restrinjo a la pintura y a mis exposiciones, ya que escribo tosco y sin orden. Es que ahora siento necesidad de palabras –y es nuevo para mí l oque escribo porque mi verdadera palabra ha sido hasta ahora intocada. La palabra es mi cuarta dimensión.
(…)
Quiero escribirte como quien aprende. Fotografío cada instante. Ahondo en las palabras como si pintara, más que un objeto, su sombra. No quiero preguntar por qué, se puede preguntar siempre por qué y siempre continuar sin respuesta: ¿lograré entregarme al expectante silencio que sigue a una pregunta sin respuesta? Aunque adivine que en algún lugar o en algún tiempo existe la gran respuesta para mí.
(…)
No quiero tener la terrible limitación de quien vive sólo de lo que es pasible de tener sentido. Yo no: lo que quiero es una verdad inventada.
(…)
Me pregunto si te aguantás que el tiempo sea hoy y ahora y ya.
(…)
Quiero escribirte como quien aprende. Fotografío cada instante. Ahondo en las palabras como si pintara, más que un objeto, su sombra. No quiero preguntar por qué, se puede preguntar siempre por qué y siempre continuar sin respuesta: ¿lograré entregarme al expectante silencio que sigue a una pregunta sin respuesta? Aunque adivine que en algún lugar o en algún tiempo existe la gran respuesta para mí.
(…)
No quiero tener la terrible limitación de quien vive sólo de lo que es pasible de tener sentido. Yo no: lo que quiero es una verdad inventada.
(…)
Me pregunto si te aguantás que el tiempo sea hoy y ahora y ya.
la casa de tus sueños...
De secretas alegrías y pequeñas cosas...
Un color de uñas nuevo y flúo,
un cuaderno de hojas lisas
(para dibujar y escribir),
un libro descubierto.
Tardes de siesta.
Una flor anaranjada,
Un paseo por la ciudad desierta.
Tenderme a la sombra,
volver al jardín
pisar el pastito.
Olvidar por un rato.
Recordar otra vez y sonreír
de nuevo.
Extrañar y regresar.
Pedir un deseo,
pasar el resto de los días
esperando que se cumpla.
un cuaderno de hojas lisas
(para dibujar y escribir),
un libro descubierto.
Tardes de siesta.
Una flor anaranjada,
Un paseo por la ciudad desierta.
Tenderme a la sombra,
volver al jardín
pisar el pastito.
Olvidar por un rato.
Recordar otra vez y sonreír
de nuevo.
Extrañar y regresar.
Pedir un deseo,
pasar el resto de los días
esperando que se cumpla.
Salvo el crepúsculo
AH, este camino
Que ya nadie recorre
Salvo el crepúsculo
Basho
Ahí estaban, creo que esperándome, para ser leídas por segunda vez al infinito.
El libro de poemas de Cortázar es una y otra vez un descubrimiento mayor para mí, cada vez mas emoción, palabra tras palabra… risa tras llanto.
"Sueñe sin miedo, amigo"
Poco le quedaría al corazón si le quitáramos su pobre
noche manual en la que juega a tener casa,
comida, agua caliente,
y cine los domingos.
Hay que dejarle la huertita donde cultiva sus
legumbres;
ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas,
y la mayoría de los libros que le gustaron,
y la satisfacción de las creencias.
Le cortamos el pelo del llanto,
las uñas del banquete, las pestañas del sueño,
lo hicimos duro, bien criollo,
y no lo comerá ni el gato
ni vendrán a buscarlo entre oraciones
las señoritas de la Acción Católica.
Así es nomás: sus duelos
No se despiden por tarjeta,
lo hicimos a imagen de su día y él lo sabe.
Todo está bien, pero dejarle un poco
de eso que sobra cuándo nos atamos
Los zapatos lustrados de cada día;
una placita con estrellas, lápices de colores,
y ese gusto por bajarse a contemplar un sapo o un
pastito
por nada, por el gusto,
a la hora exacta en que Hiroshima
O el Gobierno de Bonn o la ofensiva
Viet Mihn Viet Nam.
(En Salvo el crepúsculo – Julio Cortázar-)
Que ya nadie recorre
Salvo el crepúsculo
Basho
Ahí estaban, creo que esperándome, para ser leídas por segunda vez al infinito.
El libro de poemas de Cortázar es una y otra vez un descubrimiento mayor para mí, cada vez mas emoción, palabra tras palabra… risa tras llanto.
"Sueñe sin miedo, amigo"
Poco le quedaría al corazón si le quitáramos su pobre
noche manual en la que juega a tener casa,
comida, agua caliente,
y cine los domingos.
Hay que dejarle la huertita donde cultiva sus
legumbres;
ya le quitamos los ángeles, esas pinturas doradas,
y la mayoría de los libros que le gustaron,
y la satisfacción de las creencias.
Le cortamos el pelo del llanto,
las uñas del banquete, las pestañas del sueño,
lo hicimos duro, bien criollo,
y no lo comerá ni el gato
ni vendrán a buscarlo entre oraciones
las señoritas de la Acción Católica.
Así es nomás: sus duelos
No se despiden por tarjeta,
lo hicimos a imagen de su día y él lo sabe.
Todo está bien, pero dejarle un poco
de eso que sobra cuándo nos atamos
Los zapatos lustrados de cada día;
una placita con estrellas, lápices de colores,
y ese gusto por bajarse a contemplar un sapo o un
pastito
por nada, por el gusto,
a la hora exacta en que Hiroshima
O el Gobierno de Bonn o la ofensiva
Viet Mihn Viet Nam.
(En Salvo el crepúsculo – Julio Cortázar-)
Entrevista
Les presento el blog La luna y el arte un sitio donde Romi Amodei abre el juego para contar mostrar y compartir.
Gracias Romi por la nota y el espacio!
http://lalunayelarte.blogspot.com/2010/12/entrevista-melisa-scisciani.html
Gracias Romi por la nota y el espacio!
http://lalunayelarte.blogspot.com/2010/12/entrevista-melisa-scisciani.html
Un espacio
Hay un espacio
indefinido (casi incierto)
entre lo dicho y lo dicho.
Un espacio mínimo,
como escondido y
con cierta luz y sombra.
Es el espacio
que ocupa lo callado
(la interlínea – el subtexto)
Lo que nos dio miedo decir…
Ahí se aloja y se abriga
el amor, en un puro estado,
el amor sin filtros
ni sutilezas,
sin adornos
ni relleno.
Solo puro amor
indefinido (casi incierto)
entre lo dicho y lo dicho.
Un espacio mínimo,
como escondido y
con cierta luz y sombra.
Es el espacio
que ocupa lo callado
(la interlínea – el subtexto)
Lo que nos dio miedo decir…
Ahí se aloja y se abriga
el amor, en un puro estado,
el amor sin filtros
ni sutilezas,
sin adornos
ni relleno.
Solo puro amor
La niña...
La niña se cansa de esperar
(pero) igual espera.
Agotada de ilusión,
igual sueña.
La niña llora un rato
y finge felicidad después.
La niña lo intenta otra vez…
Veremos qué pasa…
(pero) igual espera.
Agotada de ilusión,
igual sueña.
La niña llora un rato
y finge felicidad después.
La niña lo intenta otra vez…
Veremos qué pasa…
Al leer
Marco las palabras, oraciones, párrafos que me hablan a mí.
Me gusta encontrarme en los textos, reencontrarme en las lecturas de hace tiempo...
Soy cada partecita de esos versos seleccionados con fulgor.
M
Me gusta encontrarme en los textos, reencontrarme en las lecturas de hace tiempo...
Soy cada partecita de esos versos seleccionados con fulgor.
M
Ella
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