Haciendo equilibrio, dándole la cara al viento, hacia adelante... y ¡la nube va!
Dibujo a pluma sobre papel (boceto)
Chica ojos de gato se despide del pasado
Y es tiempo ya de soltar algunas cosas del pasado, de renovar la mirada hacia adelante, de tomar aire, inflar el pecho y suspirar con ruido. De andar. Sí, es tiempo de vivir.
Forzar con palabras
Forzaré con palabras un viaje a nuevos mundos, países alejados del hollín y la cordura. Forzaré con palabras, también, incontables historias de amor desenfrenado. Forzaré con palabras lluvias dulces y vientos que traen desvelo (o vigilia).
No forzaré un olvido porque ya me olvidaste.
Pero forzaré (como Abelardo) una ciudad, la ciudad de mi infancia, en donde vos no vivas, ni siquiera visites.
Forzaré con palabras un “gracias por la música” y un “sí, claro… nos vemos”.
Una partida.
Hora de guardar
Guardo para tu recuerdo
un suspiro, una flor violeta
y un espacio rellenado con silencio.
Guardo para tu recuerdo también
un perfume que me inventé,
una mirada esquiva y temerosa,
junto con eso que no te dije
y el deseo de que me hayas querido
un poco o un rato.
Para tu olvido guardo
mi espíritu impaciente
y tus dibujos que en verdad son míos.
Guardo las ganas de despedirme.
Para un olvido mutuo
sólo guardo tres cosas:
una música lluviosa,
un tren y un pájaro.
“Pasos básicos para evitar el lamento de amor”
Guardar en un cajón,
preferentemente en desuso,
el recuerdo,
echarle llave,
si no llegara a tener cerradura,
clavarlo, fijarlo: aislarlo.
Zurcir invisiblemente
la herida en el lado izquierdo del pecho.
No destinar más letras
para decir su nombre
y forzar la risa a carcajadas
¡ja, ja, ja!
Así, algún día, cercano o lejos,
pasará, sanará o aliviará
(al menos)
Del infierno mismo del sueño
Alguien que apareció del sueño,
Del infierno mismo del sueño.
Alguien que cortó la voz de lo posible.
Alguien que despertó equivocado,
Que vivió olvidando,
Que sobrevivió huyendo.
Alguien que ya se fue.
cadáver exquisito
PARA LEER EN FORMA DE DIÁLOGO:
Ella dijo- nube.
El - lluvia.
Ella - rayo.
EL - relámpago.
- trueno.
- (paso)
- PALOMA.
- alas.
Ella - libro.
- hojas.
- ventana.
El - ojos.
- sueño.
- vida.
- miedo.
- realidad.
- fantasía.
El - alegría.
Ella dijo- nube.
El - lluvia.
Ella - rayo.
EL - relámpago.
- trueno.
- (paso)
- PALOMA.
- alas.
Ella - libro.
- hojas.
- ventana.
El - ojos.
- sueño.
- vida.
- miedo.
- realidad.
- fantasía.
El - alegría.
La de las cicatrices
.........................................................
Acaso cuenten algo que ella misma ignora.
Están.
Las pinta, las oculta, las tapa.
La lluvia las lava y están. Su amor las besa y siguen estando.
Y las pinta y las vela y las esconde y la lluvia no las lava.
Son viejas, pican, duelen, cargan recuerdos de un tiempo que acaso, persigue olvidar.
Y sale de noche porque cree que no se ven, que se desaparecen.
Están.
Cuentan cosas que ella no quiere contar.
Bañista nudista
Casi verano
Diciembre, casi verano. Tal vez llovía (o fue su imaginación). Ella supo ese día que nada había sido cierto. Lo supo por los ojos claros de ese hombre que no se atrevió, ni siquiera, a mirarla para despedirse.
No pudo articular palabra. Para ser exacta solo pronunció un “si”, de esos que no dicen nada; ni condicional, ni afirmativo, solo “si” –sin acento-
Y así se separaron (no sé si para siempre) los que nunca se habían unido.
Fue un mal sueño…
Todo por culpa de un deseo, inútil deseo de huir a otros mundos…
(A)
No pudo articular palabra. Para ser exacta solo pronunció un “si”, de esos que no dicen nada; ni condicional, ni afirmativo, solo “si” –sin acento-
Y así se separaron (no sé si para siempre) los que nunca se habían unido.
Fue un mal sueño…
Todo por culpa de un deseo, inútil deseo de huir a otros mundos…
(A)
“Delfín” ó “En la punta del dedo meñique” ó “Vuelto a enredar”
Y dar vueltas por la casa demorando la tarea.
Y pensar, mientras se da vueltas por la casa, que se terminó.
Sentir que se terminó.
Tener la certeza del fin de algo, del fin de eso, del fin de un fin.
Y seguir dando vueltas por la casa y enrollar un ovillo de imágenes de sucesos
que en verdad no fueron.
O, desenredar y volver a enrollar por la casa los hilos de la memoria extraviada.
Y tener en la punta del dedo meñique la certeza de que se terminó,
como se tiene o sostiene la puntita del hilo del fin de la madeja que vuelve a ser ovillo
(o que por fin es ovillo) para, pronto o tarde, ser tejido y vuelto a enredar.
“Delfín” ó “En la punta del dedo meñique” ó “Vuelto a enredar”
.
Y pensar, mientras se da vueltas por la casa, que se terminó.
Sentir que se terminó.
Tener la certeza del fin de algo, del fin de eso, del fin de un fin.
Y seguir dando vueltas por la casa y enrollar un ovillo de imágenes de sucesos
que en verdad no fueron.
O, desenredar y volver a enrollar por la casa los hilos de la memoria extraviada.
Y tener en la punta del dedo meñique la certeza de que se terminó,
como se tiene o sostiene la puntita del hilo del fin de la madeja que vuelve a ser ovillo
(o que por fin es ovillo) para, pronto o tarde, ser tejido y vuelto a enredar.
“Delfín” ó “En la punta del dedo meñique” ó “Vuelto a enredar”
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La palabra dibujará...
Inspirada en las Instrucciones de Cortázar... lo que sigue es solo un ejercicio
Instrucciones para decir “te quiero” y huir después
No pensar.
Armar en la punta de la lengua la palabra “te”, escribirla, sin filtro escupir la palabra “quiero”, escribirla también. Ahora repetir sin sentir: te quiero-te quiero- te quiero- te quiero (como si se dijera semáforo, da igual) y no dejar espacio para respuesta.
Tomar aire con la mente en blanco, y si en ese preciso momento llegara de haber alguien del otro lado y osara permitirse un “yo también”, entonces, pero solo entonces y sin retirar lo dicho, volver sobre los propios pasos sin pausa, con prisa.
Quedará el sonido solamente, retumbando, de esa inútil construcción vaciada de valor en la cabeza de la presa oyente.
No pensar.
Armar en la punta de la lengua la palabra “te”, escribirla, sin filtro escupir la palabra “quiero”, escribirla también. Ahora repetir sin sentir: te quiero-te quiero- te quiero- te quiero (como si se dijera semáforo, da igual) y no dejar espacio para respuesta.
Tomar aire con la mente en blanco, y si en ese preciso momento llegara de haber alguien del otro lado y osara permitirse un “yo también”, entonces, pero solo entonces y sin retirar lo dicho, volver sobre los propios pasos sin pausa, con prisa.
Quedará el sonido solamente, retumbando, de esa inútil construcción vaciada de valor en la cabeza de la presa oyente.
Taller 2012
Taller Creativo
1-Estudio y experimentación visual.
Nociones básicas de dibujo: observación + representación + composición
Acercamiento a materiales tradicionales y no tradicionales
2-Dibujo, pintura y experiencias gráficas.
Línea, color y estampa sobre diferentes soportes
Incorporación de técnicas
3-Desarrollo de proyecto personal.
Espacio donde se abordará la propuesta y el deseo del alumno, trabajando con sus propias inquietudes y necesidades
Este espacio está dirigido a personas con o sin conocimientos previos que quieran acercarse a las Artes Visuales para comunicar, expresarse, generando un mundo de imágenes propias.
Mundo Otro
Hay tardes, hay días, en que no tengo la voluntad de salir del otro mundo…
Existe un estado de pesadez en que el cuerpo no responde a los deberes del mundo “verdadero” ¿pero cuál es el mundo verdadero?.
En el mundo que me habita solo hay palabras que forman oraciones y líneas que definen algún que otro dibujo. Me quedo ahí, en ese otro lado, donde viven pensamientos inútiles y recuerdos que no sé bien si son recuerdos o fabricaciones mentales a modo de invento.
De este lado, las horas son largas y los días frescos, con cierta tibieza de un sol que está puesto más cerca de la tierra. Las nubes no proyectan sombras y las flores tararean cancioncitas de cuna a la hora de la siesta y, por las noches, todos bailan.
.
Existe un estado de pesadez en que el cuerpo no responde a los deberes del mundo “verdadero” ¿pero cuál es el mundo verdadero?.
En el mundo que me habita solo hay palabras que forman oraciones y líneas que definen algún que otro dibujo. Me quedo ahí, en ese otro lado, donde viven pensamientos inútiles y recuerdos que no sé bien si son recuerdos o fabricaciones mentales a modo de invento.
De este lado, las horas son largas y los días frescos, con cierta tibieza de un sol que está puesto más cerca de la tierra. Las nubes no proyectan sombras y las flores tararean cancioncitas de cuna a la hora de la siesta y, por las noches, todos bailan.
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Bañista que no sabe nadar
Cicatrices
Acaso cuenten algo que ella misma ignora.
Están.
Las pinta, las oculta, las tapa.
La lluvia las lava y están. Su amor las besa y siguen estando.
Y las pinta y las vela y las esconde y la lluvia no las lava.
Son viejas, pican, duelen, cargan recuerdos de un tiempo que acaso, persigue olvidar.
Y sale de noche porque cree que no se ven, que se desaparecen.
Están.
Cuentan cosas que ella no quiere contar.
(.)
Están.
Las pinta, las oculta, las tapa.
La lluvia las lava y están. Su amor las besa y siguen estando.
Y las pinta y las vela y las esconde y la lluvia no las lava.
Son viejas, pican, duelen, cargan recuerdos de un tiempo que acaso, persigue olvidar.
Y sale de noche porque cree que no se ven, que se desaparecen.
Están.
Cuentan cosas que ella no quiere contar.
(.)
Tal vez la magia...
Nada es mágico.
Quiero decir, nada es de repente.
Acomodada a sus propios procesos
tal vez la magia esté solo
en algunos lugares…
En la idea constante de amar,
en la duda de amar,
en el llanto y la risa
de amor.
Así la magia es infinita
y breve, fugaz y persistente;
pero cuando la magia persiste
se oculta,
parece que se va…
tal vez el truco sea
que redescubramos de tanto
en tanto
las virtudes de un amor
que nos es dado cada día
y vive en pequeñas cosas
de lo cotidiano.
J.
Quiero decir, nada es de repente.
Acomodada a sus propios procesos
tal vez la magia esté solo
en algunos lugares…
En la idea constante de amar,
en la duda de amar,
en el llanto y la risa
de amor.
Así la magia es infinita
y breve, fugaz y persistente;
pero cuando la magia persiste
se oculta,
parece que se va…
tal vez el truco sea
que redescubramos de tanto
en tanto
las virtudes de un amor
que nos es dado cada día
y vive en pequeñas cosas
de lo cotidiano.
J.
Inauguración: "Vasto: infinitud del espacio íntimo" Galería Perotti
Una inmensidad minúscula,
íntima, múltiple…
Un universo guardado en un cajón…
Un sueño que pende de un hilo.
Un encuentro dilatado,
Un vínculo misterioso.
¿Imágenes de la vigilia o del sueño?
¿Espacio del amor o del olvido?
Cero Certezas.
Varios desencuentros.
Un suspiro atado.
No salir,
No entrar,
Estar.
Perecer…
Un sueño que pende de un hilo
Un espacio por descubrir
quieto, callado (o con música…)
Muchísimas Gracias a todos los amigos que me acompañaron y espacialmente a Alejandra Perotti por abrirme las puertas de su galería.
Proceso instalación
“Vasto: Infinitud del espacio íntimo” – Inspiración: G. Bachelard
Una escalera imposible, un pequeño lugar, tal vez una puerta pero siempre una ventana… sobre todo un espacio por descubrir.
El hogar, basado en la idea de albergar y contener, es una búsqueda variable e incesante de espacios para guardar, visitar y recorrer.
Espacios-casa: rincones para encontrarse, recovecos para ocultar y develar.
El aparente silencio de una quietud simulada se llena del visitante, entrar al espacio instalado es entrar a la obra, entrar a la obra es entrar a la casa (o salir de ella).
¿Qué recorremos?
Vuelvo...
El dibujo me permite no solo imaginar sino concretar, realizar, ponerme en acción, sentirme poderosa y también vulnerable.
Pero vuelvo a la fuerte idea de imaginar: me reconozco fantasiosa, eternamente adolescente, ingenuamente crédula, tremendamente ilusa y el dibujo me deja ser así. En el espacio del punto y la línea no hay conflicto, todo es. Cada vez que me sumerjo en el infinito cosmos de papeles y colores me cuesta volver, igual vuelvo, a veces con alegría en el corazón, como una niña que recibe su mejor regalo, el más esperado; y otras veces, vuelvo, simplemente.
Pero vuelvo a la fuerte idea de imaginar: me reconozco fantasiosa, eternamente adolescente, ingenuamente crédula, tremendamente ilusa y el dibujo me deja ser así. En el espacio del punto y la línea no hay conflicto, todo es. Cada vez que me sumerjo en el infinito cosmos de papeles y colores me cuesta volver, igual vuelvo, a veces con alegría en el corazón, como una niña que recibe su mejor regalo, el más esperado; y otras veces, vuelvo, simplemente.
Ahora espero, espero como quien espera un sí como respuesta. Espero por las noches y durante la tarde. Sueño y me voy muriendo esperando. Esperaré. Esperaré que sane la palabra de amor y no dejaré que cierre del todo la herida provocada por la ausencia. Moriré esperando, tal vez, muera esperando… Esperanzada y muerta.
(A Margot)
(A Margot)
Bañistas...
El futuro
Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
Cortázar
Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
Cortázar
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